Angela: Es duro y tierno cuanto relatas. Ya me hago el cargo de lo que cuentas. La emigración, sea voluntaria o forzosa cuenta con un sacrificio muy grande que no se acaba y olvida nunca. Dice un poeta al respecto de ello: Una persona emigrada es como un árbol transplantado a otro ambiente diferente del que estaba. Sigue siendo la misma planta pero con una fruta de sabor diferente. Creo que es elocuente y perfecto su pensamiento. Así estamos millones de personas, el caso menos penoso es cuando el ... (ver texto completo)