NOEMI, creo que por San Isidro es donde estuvo mi amigo cura D. Antonio. El haber poca gente, tiene sus ventajas: paseas tranquila y no guardas colas. A mi, la bulla de gente, a veces me marea. Prefiero, cuando voy a la playa, que ésta esté tranquila.
Un abrazo
Un abrazo
Sì, Antonio, tu amigo cura D. Antonio anduvo por San Isidro y conociò la Catedral. A mì tampoco me agradan los lugares muy concurridos y me impacienta hacer colas. La playa la disfruto mucho màs por la mañana porque la mayorìa de la gente duerme hasta tarde en vacaciones y me gusta caminar y jugar a la paleta sin molestar a nadie.
¡Un gran abrazo!
¡Un gran abrazo!