Mi madre ha caído enferma y sus ojos negros,
y en silencio, han adquirido
la tranquilidad del crepúsculo.
Está sola, triste, lejana,
nos invade a los hijos un temor en el alma.
Cuando la miro, siento un nudo en el pecho,
sólo soy un satélite pequeño que gira lloroso alrededor de su
espacio.
Ahora todo resulta diferente, la mesa, las ventanas, los ... (ver texto completo)
y en silencio, han adquirido
la tranquilidad del crepúsculo.
Está sola, triste, lejana,
nos invade a los hijos un temor en el alma.
Cuando la miro, siento un nudo en el pecho,
sólo soy un satélite pequeño que gira lloroso alrededor de su
espacio.
Ahora todo resulta diferente, la mesa, las ventanas, los ... (ver texto completo)