con nostalgia y con cariño, y kizas con algo tambien de tristeza, miro las fotos de mi pueblo kerido ke tantos recuerdos me kedan de sus calles, de sus casas, de sus huertos de sus heras, de los caños de sus dos fuentes donde bebia agua de pekeña tan fresca tan pura tan buena de la tienda donde las chuches sabian a gloria, de la leche recien ordeñada de las matanzas de mi abuela desde esa ventana de mi cuarto ke al despertar miraba la lejana montaña nevada, con la brisa fresca recuerdos de tardes ... (ver texto completo)