Soy hija de
Santa Cruz. Nací en este estupendo
pueblo en 1953, pero, como ocurrió a muchos hijos, nuestros padres tuvieron que trasladarse en aquella época de los 60 a
Madrid,
País Vasco o al extranjero. Como casi todos, fuimos "veraneantes" que teníamos
familia y
casa y pasamos las vacaciones de
verano. A eso se unió que el pueblo se puso de "moda" en la democracia y abrió sus brazos a forasteros. Han pasado unos cuantos años y sigue siendo bello pero, a diferencia de su etapa anterior que, comparándole
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