Ya también quiero enviar otros recuerdos:
Fuencisla era una gran aficcionada a la máquina y su soniquete nos acompañaba día tras día. Las batallas que contaba Gerardo, la mala leche que se le ponía a Livi cuando empezaban los vaciles a las 12:00 de la
noche(y tenía razón), las recolestas junto al
coche de Pucho con Cassette incluido, Los grupos que se formaban alrrededor de la
hoguera, nuestras
noches en la
carreta, las idas y venidas a las Navas por el
camino, Los picos que nos traían por la
... (ver texto completo)