Vista general del municipio. La foto está tomada desde la gran cantera que franquea el pueblo por el sur.
Las casas típicas están construidas en piedra. El acabado de la piedra refleja el poder adquisitivo de los propietarios. Generalmente, la casa cuenta con un patio o corral, en el que se encuentran, además, las cuadras y pajares.
Plaza principal del municipio, con el famoso “pilón” en el centro. La calidad del agua es inmejorable, y el mejor refresco durante el caluroso verano. El manantial se encuentra a unos 200 metros.
La foto muestra una de las calles típicas de la localidad. En este caso puede apreciarse la rusticidad que acompaña a muchos de los rincones de la localidad. Como puede verse, el asfalto todavía no cubre algunas de sus calles.
La foto muestra la parte posterior de la iglesia parroquial, a unos 2 kilómetros de la localidad. Se puede observar el muro del antiguo cementerio, clausurado a principios de la década de los años 80.
La iglesia parroquial, a unos 2 kilómetros de la localidad. En esta foto se puede apreciar un detalle del hermoso campanario.
Otra fotoaérea, desde otro punto de vista, en el que se puede ver el entorno del municipio.
Esta fotoaérea muestra el encanto que tiene el pueblo y sus alrededores.
Las niñas del pueblo bailan jotas castellanas en honor de su patrón San Roque, el día 16 de agosto. Se cuenta también con un grupo de dulzaineros que amenizan estos actos.