LA HERGUIJUELA: Ese olmo de la plaza del que hablas, lo llegue a conocer,...

Tienes mucha razón, abuelo esta mujer es tan grande como Agustina de Aragón o como mi paisana la eroina, Mariana Pineda, es un placer el leerla, además lo hace tan bién, que se queda uno enbelezao leyendo sus comentarios y lo que mas me gusta de ella es el amor y el cariño que le tiene a sus dos pueblos, hay gente que se avergüenza de ser de pueblo, esta mujer, no, como tiene que ser cada uno nacemos a donde nos toca y por eso no dejamos de ser mejores o peores personas, yo si le digo la verdad me siento muy cómodo en el mio, eso era antes por los años 50 y hasta los 60 cuando a uno le decian cateto y estripaterrones, hoy han cambiado las cosas, hay quién se dá bofetadas por tener una casita en el pueblo o por ser de un pueblo y poder contar algo de él, me gustan las gentes de los pueblos, aunque tengamos nuestros defectos como humanos que somos, pero solemos ser mas solidarios, estamos mas unidos tanto para lo bueno como para lo malo, mucha gente que vive en las grandes ciudades ya quisieran disfrutar de las cosas que nosotros disfrutamos en los pueblo pequeñitos, alimentación natural, nada de contaminación, tranquilidad, pocos problemas de convivencia, poco trafico, los trabajos los tenemos debajo de la cama, quiero decir que no tenemos horas de desplazamientos y sobre todo el contacto con la gente, hay un dicho que dice: la gran ciudad, el gran desierto.
Bueno no os canso mas un saludo muy afectuoso y si por aquí alguno pensais en venir de vacacciones sereis recibidos con los brazos abiertos.

Exageras un poquito Santiago, ni Agustina de Aragón, ni Mariana Pineda, ni mucho menos Santa Teresa de Jesús, que debe ser la fémina más nombrada de Ávila.
Lo que no te puedo negar es que me gustan los pueblos, y que no reniego de mis raices, que tiran mucho, sin embargo te digo que nunca he vivido en el pueblo, soy urbanita, nací y vivo en la capital, donde pese a todos los pesares (que no son pocos), una encuentra en medio del desierto y el anonimato algún oasis.
La Hergui, es el pueblo de mi padre, no puedo decir mucho de el, y esto me causa cierto rubor, pues voy una o dos veces al año en visitas cortas y casi siempre en agosto (procuro no perderme sus fiestas que son estupendas).
Cuando voy me gusta ver la casa donde nació mi padre y sus hermanos, me gusta coger agua del cañuelo (de las pocas fuentes que conozco por su nombre), me gusta refugiarme en la sombra del árbol de la plaza, que es sustituto de un olmo que siempre fue emblemático y tuvieron que talar, y departir con la poca gente que conozco.

Esta foto creo que está sacada de la pelicula "historias de la radio", pues un episodio se grabó allí, y es casi seguro que las personas no se caracterizaron para el papel.

Un saludo

Ese olmo de la plaza del que hablas, lo llegue a conocer, ya moribundo y al año siguiente que fuí por allí ya no estaba, se reemplazó por otro arbol libre de la enfermedad que arrasó los olmos de la peninsula iberica sin piedad alguna...