*** PRIMAVERA ***
Era el martes de carnaval. Nébel acababa de entrar en el corso, ya al
oscurecer, y mientras deshacía un paquete de serpentinas miró al carruaje de
delante. Extrañado de una cara que no había visto en el coche la tarde anterior,
preguntó a sus compañeros:
– ¿Quién es? No parece fea.
– ¡Un demonio! Es lindísima. Creo que sobrina, o cosa así, del doctor
Arrizabalaga. Llegó ayer, me parece...
Nébel fijó entonces atentamente los ojos en la hermosa criatura. Era una ... (ver texto completo)
Era el martes de carnaval. Nébel acababa de entrar en el corso, ya al
oscurecer, y mientras deshacía un paquete de serpentinas miró al carruaje de
delante. Extrañado de una cara que no había visto en el coche la tarde anterior,
preguntó a sus compañeros:
– ¿Quién es? No parece fea.
– ¡Un demonio! Es lindísima. Creo que sobrina, o cosa así, del doctor
Arrizabalaga. Llegó ayer, me parece...
Nébel fijó entonces atentamente los ojos en la hermosa criatura. Era una ... (ver texto completo)