La pena blanca
Dicen que la pena es negra…
Aquella pena fue blanca.
Eran de marfil sus manos,
era de nieve su cara;
blanca pureza su cuerpo,
blanca inocencia su alma.
Eran nardos y azucenas
las flores que la adornaban;
era blanco el ataúd; ... (ver texto completo)
Hola soy el bisnieto de Gerardo Muñico, nacido en el pueblo de Muñico. Estoy escribiendo las memorias de la familia, desde sus origenes hasta hoy y me gustaria remontarme al año 1.880 hasta 1916. ¿Alguíen tiene información, o fotografias de esas fechas?
III

Al ver de esta manera,
trocado el curso de mi vida entera
en un sueño tan breve,
de pronto se quedó, de negro que era,
mi cabello más blanco que la nieve.
De dolor traspasado
por la más grande herida
que a un corazón jamás ha destrozado ... (ver texto completo)
buenos días foreros ¡

que tengáis un explendido domingo ¡
Hola buenas noches.
Hace mucho tiempo que no paso por este foro, solo queria dejar mis saludos a todos sobre esta foto, que hice hace unos días, tengo que decir, que el pueblo en el ratilo que pasé, me gusto mucho.
Saludos para todos
III

Al ver de esta manera,
trocado el curso de mi vida entera
en un sueño tan breve,
de pronto se quedó, de negro que era,
mi cabello más blanco que la nieve.
De dolor traspasado
por la más grande herida
que a un corazón jamás ha destrozado ... (ver texto completo)
Canto tercero
El crepúsculo

I

Cuando un año después, hora por hora,
hacia Francia volvía,
echando alegre sobre el cuerpo mío
mi manta de alamares de Zamora,
porque a un tiempo sentía, ... (ver texto completo)
X

Y, con dolor profundo
mirándome a la faz, desencajada,
cual mira a su doctor un moribundo,
siguió:- Yo os juro, cual mujer honrada,
que el hombre que me dio con tanto celo
un poco de valor contra el engaño,
o aquí me encontrará dentro de un año,
o allí!...- me dijo señalando al cielo. ... (ver texto completo)
IX

Corría en tanto el tren con tal premura,
que el monte abandonó por la ladera,
la colina dejó por la llanura,
y la llanura, en fin, por la ribera;
y al descender a un llano,
sitio infeliz de la estación postrera,
le dije con amor:- ¿Sería en vano
que amaros pretendiera? ... (ver texto completo)
VIII

¡Oh, mil veces bendita
la inmensa fuerza de la mente humana,
que así el ramblizo como el monte allana,
y al mundo echando su nivel, lo mismo
los picos de las rocas decapita,
que levanta la tierra,
formando un terraplén sobre un abismo
que llena con pedazos de una sierra! ... (ver texto completo)
VII

Las cosas que miramos,
se vuelven hacia atrás en el instante
que nosotros pasamos;
y, conforme va el tren hacia adelante,
parece que desandan lo que andamos:
y a sus puestos volviéndose, huyen y huyen
en raudo movimiento,
los postes del telégrafo, clavados ... (ver texto completo)
IV

Marcha el tren tan seguido, tan seguido,
como aquel que patina por el hielo;
y en confusión extraña,
parecen confundidos tierra y cielo,
una mezcla de sueño y de montaña,
pues cruza de horizonte en horizonte
por la cumbre y el llano,
ya la cresta granítica de un monte, ... (ver texto completo)
V

Como en amor es credo
o artículo de fe que yo proclamo,
que en este mundo de pasión y olvido,
o se oye conjugar el verbo te amo,
o la vida mejor no importa un bledo;
aunque entonces, como hombre arrepentido,
el ver a una mujer me daba miedo,
más bien desesperado que atrevido,
- Y ¿un nuevo amor- la pregunté amoroso,
-no os haría olvidar viejos amores?-
Mas ella, sin dar tregua a sus dolores,
contestó con acento cariñoso:
- La tierra está cansada de dar flores;
necesito algún año de reposo.- ... (ver texto completo)
IV

Y porque así sus penas distraía,
las mías le conté con alegría,
y un cuento amontoné sobre otro cuento,
mientras ella, abstrayéndose, veía
las gradaciones de color que hacía
la luz descomponiéndose en el viento.
Y haciendo yo castillos en el aire,
o, como dicen ellos, en España, ... (ver texto completo)
III

Más ciego cada vez por la hermosura
de la mujer aquella,
al fin la hablé con la mayor ternura,
a pesar de mis muchos desengaños;
porque al viajar en tren con una bella
va, aunque un poco al azar y a la aventura
muy deprisa el amor a los treinta años.
Y- ¿dónde vais ahora?- ... (ver texto completo)
II

El humo en ondulante movimiento
dividiéndose a un lado y a otro lado,
se tiende por el viento
cual la crin de un caballo desbocado.
Ayer era otra Fauna, hoy otra Flora:
verdura y aridez, calor y frío;
andar tantos kilómetros por hora
causa al alma el mareo del vacío; ... (ver texto completo)