III
Más ciego cada vez por la hermosura
de la mujer aquella,
al fin la hablé con la mayor ternura,
a pesar de mis muchos desengaños;
porque al viajar en tren con una bella
va, aunque un poco al azar y a la aventura
muy deprisa el amor a los treinta años.
Y- ¿dónde vais ahora?- ... (ver texto completo)
Más ciego cada vez por la hermosura
de la mujer aquella,
al fin la hablé con la mayor ternura,
a pesar de mis muchos desengaños;
porque al viajar en tren con una bella
va, aunque un poco al azar y a la aventura
muy deprisa el amor a los treinta años.
Y- ¿dónde vais ahora?- ... (ver texto completo)