No solo
colorido sino un espacio para relajarnos mirando las
flores, quitando las horas secas a las plantas, acariciando casi sin tocar, sus hojas, regando las que necesiten
agua y aflojándole la tierra a las que lo necesiten, y si todo esto ya está hecho pues sentándonos en el
jardín cómodamente tomando una limonada o cualquier refresco, o por que no, un vasito de vino con un pica pica.
Abrazos pa tos y toas, El Emigrao