X
Y, con dolor profundo
mirándome a la faz, desencajada,
cual mira a su doctor un moribundo,
siguió:- Yo os juro, cual mujer honrada,
que el hombre que me dio con tanto celo
un poco de valor contra el engaño,
o aquí me encontrará dentro de un año,
o allí!...- me dijo señalando al
cielo.
... (ver texto completo)