Aunque a
Rasueros no le dió de lleno el frente de la guerra, algunos de nuestros antepasados sí se dejaron la vida en ella y a otros les marcó para siempre. Como en otros tantos
pueblos, cayendo de un lado o de otro. Sin tan siquiera tener la posibilidad de elegir su bando (en el caso que lo tuvieran). Historias puedes encontrar contando las atrociades del contrario en cada
pueblo y en cada
familia.
Todos son muertos, todos somos víctimas. Quien siempre gana una guerra es la muerte.
Salud.