De todos modos lo fácil es culpar al alcalde y a los concejales, eso es "
deporte municipal" al que muchos no renuncian. Yo pensé que que el omnipresente era solamente Dios, pero parece ser que la Corporación Municipal de
Ocaña también lo es, ¡está hasta en los
foros! que nivel. Un saludo a todos ellos por si están leyendo estás líneas ahora mismo. Y seguid así! Ocaña va bien!