Llevas razon con lo de que en Ocaña se esta cojonudamente. Nosotros llevamos tres dias fuera y echamos de menos aquello. Ni los botellines saben igual. Ademas no conocemos a nadie y eso pesa.
De pronto, la casa se me cae encima y salgo a dar una vuelta y resulta imposible no cruzarme con nadie conocido, me encuentro en el paseo con un montón de conocidos y al final es raro no tomarme unos vinos, yo soy de los seguidores del dios Baco que aunque griego, le tengo mucha fe, tanta, que nos hemos hecho colegas y ya entre compadres, yo le llamo Dionisio, que viene a ser los mismo, pero la amistad es la amistad...
Y cuando me encuentro fuera de Ocaña, viviendo en otras casas, voy y salgo a ... (ver texto completo)
Y cuando me encuentro fuera de Ocaña, viviendo en otras casas, voy y salgo a ... (ver texto completo)