20De la buena dice así: «El marido de la mujer buena es dichoso, y vivirá doblados días, y la mujer de valor pone en su marido descanso, y cerrará los años de su vida con paz». (Ecl, 26.) «La mujer buena es suerte buena, y como premio de los que temen a Dios, la dará Dios al hombre por sus buenas obras. El bien de la mujer diligente deleitará a su marido y hinchirá de grosura sus huesos.
- por mejor decir, porque fueron la perdición y la polilla dellas? Ello es así, que no hay cosa más rica ni más feliz que la buena mujer, ni peor ni más desastrada que la casada que no lo es; y lo uno y lo otro nos enseña la Sagrada Escritura.
Vuelva los ojos por sus vecinos y naturales, y revuelva en su memoria lo que de otras cosas ha oído. ¿De cuántas mujeres sabe que, por no tener cuenta con su estado y tenerla con sus antojos, están con sus maridos en perpetua lid y desgracia? ¿Cuántas ha visto lastimadas y afeadas con los desconciertos de sus hijos y hijas, con quien no quisieron tener cuenta? ¿Cuántas laceran5 en extrema pobreza porque no atendieron a la guarda de sus haciendas, o
y todo le es gustoso y alegre; como al contrario, a la que es mala casera todo se lo convierte en amargura, como se puede ver por infinitos ejemplos. Pero no quiero detenerme en cosa, por nuestros pecados, tan clara, ni quiero sacar a vuestra merced de su mismo lugar.
El descanso y la seguridad la acompañan a dondequiera que endereza sus pasos, y a cualquiera parte que mira encuentra con el alegría y con el gozo, porque, si pone en el marido los ojos, descansa en su amor; si los vuelva a sus hijos, alégrase con su virtud; halla en los criados bueno y fiel servicio, y en la hacienda provecho y acrecentamiento,
Y como la luna llena, en las noches serenas, se goza rodeada y como acompañada de clarísimas lumbres, las cuales todas parece que avivan sus luces en ella, y que la remiran y reverencian, así la buena en su casa reina y resplandece, y convierte así juntamente los ojos y los corazones de todos.
Porque a la verdad, cuando no hobiera otra cosa que inclinara a la casada a hacer del deber, si no es la paz y sosiego y el gran bien que en esta vida sacan y interesan las buenas de serlo, esto sólo bastaba; porque sabida cosa es que, cuando la mujer -19- asiste a su oficio, el marido la ama, y la familia anda en concierto, y aprenden virtud los hijos, y la paz reina, y la hacienda crece.
negó el mundo y despidióse de todos, para conversar siempre y desembarazadaMas considere vuestra merced cómo reluce, así en esto, como en todo lo demás, la grandeza de la divina bondad, que pone a su cuenta y se tiene por servido de nosotros con aquello mismo que es provecho nuestro.
mente con Cristo; ésta ha de tratar con Cristo para alcanzar de Él gracia y favor con que acierte a criar el hijo, y a gobernar bien la casa, y a servir como es razón al marido. Aquélla ha de vivir para orar continuamente; ésta ha de orar para vivir como debe. Aquélla aplace a Dios regalándose con Él; ésta le ha de servir trabajando en el gobierno de su casa por Él.
misma. Y no digo yo, ni me pasa por pensamiento, que el casado, ni algún otro género de gentes, han de carecer de oración, sino digo la diferencia que ha de haber entre las buenas religiosa y casada; porque, en aquélla, el orar es todo su oficio; en ésta ha de ser medio el orar para que mejor cumpla su oficio. Aquélla no quiso el marido, y
Pues asiente vuestra merced en su corazón con entera firmeza, que el ser amiga de Dios es ser bien casada, y que el bien de su alma está en ser perfecta en su estado, y que el trabajo en ello y el desvelarse, es ofrecer a Dios un sacrificio aceptísimo4 de sí
NO QUIERO BORRAR TUS BESOS
No me niegues tus caricias
con palabras desquiciadas,
ni pienses en avaricias
en horas desconsoladas.

No quiero borrar tus besos
que marcaron mí destino,
ni sentir tus labios presos
buscando un penoso signo.

No me obligues a olvidarte
en mis noches anheladas,
tan solo quiero abrazarte
sin palabras angustiadas.

Quiero sentir tus palabras
entre brisas de esperanza,
sin pensar que son amarras
que bailan distinta danza.

Los besos que no se olvidan
se llevan dentro del alma,
y casi siempre se cuidan
para que nos den la calma.

Hay besos que hacen camino
en las noches estrelladas,
mientras te cambian el sino
en algunas madrugadas.

No quiero llorar los besos
que nunca encendieron llama,
ni saber sí hubo suspensos
cuando el amor no reclama.

No me recuerdes la pena
de algún beso despistado,
ni digas que fue condena
el beso que fue añorado.

No quiero vivir llorando
entre las sombras pasadas,
los besos se van marchando
por sus sendas encantadas.
R. F. B. ... (ver texto completo)
Me has llamado
que casualidad
me has dejado
con habilidad.
Es posible que en Belmonte no tengan dos personas jóvenes que les puedan representar en Estrasburgo, sin que sean dos chonis.............
Belmonte tiene muchos foros para sus vecinos.
Y... vayamos por partes como en una coloquial conversacion, como ha de ser!

En son de PAZ siempre entro en cualquier foro y se encuentro malas respuestas, adios muy buenas!... pienso que, en muchas ocasiones se ha de aplicar el refran.. el mejor desprecio es no hacer aprecio, con esto podras al menos en algo ver como soy.

Ahora dos en una, soy incansable viajero y lo de los cubanos es cierto, te asaltan con cualquier pretexto para finalizar diciendo si buscas donde comer y te llevan, lo bueno ... (ver texto completo)
Lavis: te mando un cordial saludo.