Los árboles que han sido cortados son olmos que se encontraban afectados por la enfermedad de la grafiosis y como consecuencia de esta, se encontraban secos en la mayoría de su tronco y afectados por termitas. El peligro que representaban determinó su eliminación para evitar los daños a inmuebles y a personas que se podían haber ocasionado por su posible caída. El número de chopos cortados ha sido de cinco y son más los que se encuentran afectados, teniéndose todos ellos que haber sido cortados ya ... (ver texto completo)