Sin esparto en nuestra tierra. En otros tiempos, no muy lejanos, fue industria de primera. De tecnologia, las manos, que tejian a su manera, de destreza sobradas, la pleita y las lias de soguillas formadas. Fabricadas con paciencia. Con manos endurecidas, adornadas de preciosos callos que al vivir nacian todos los dias. Aguaeras, esteras, esportones, seras, valeos, lo que fuera, pues forma le dabas al esparto, para que tu
familia comiera y se alargaban tanto las
noches para terminar la tarea, que
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