Como nos gusta regalarnos los oidos.
Es sorprendente lo que gusta en
ocaña lo que hacen los de ocaña, teniendo en cuenta sus muchas faltas.
Mas cultura y vivir mas fuera de ocaña.
Evidentemente, yo tambien vi la obra original en
madrid.
Esta está entretenida y nada mas.
No se a que viene tanta expectacion por tan poco.
Esto es arreglarse con lo que tenemos. Como no hay buenos actos en ocaña, pues los hacemos nosotros.
Y que conste, la causa me parece digna de admiracion, pero nada mas.
Un
... (ver texto completo)