Por su parte, el delegado provincial de Cultura, Turismo y
Artesanía de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Jesús Nicolás, aseguraba que la actitud adoptada por el
Ayuntamiento de
Ocaña y su alcalde constituía un «desprecio absoluto al patrimonio histórico y cultural, además de a las instituciones públicas».
Nicolás asegura que fue hace algo menos de quince días cuando el Consistorio recibió el requerimiento para parar las obras, «haciendo oídos sordos», y continuando con algo que «no
... (ver texto completo)