Vuelve pronto compañero, que este Jesus juega fatal al mus, nada mas que de perder y perder.
; que te pegas unas palizas tremendas y acabas con los pies hasta malheridos; que todo es, si, un poco caro; que el domingo, como somos unos buenos chicos, fuimos a misa, en el mismo Vaticano, y vimos al Papa (con su latìno balbuceante)...
Y con todas las ocupaciones que he tenido estos deìas, se me ha olvidado comentar algo sobre Roma, como que es la ciudad màs fascinante habida y por haber (màs que Atenas, Amsterdam, Parìs, Estambul, o que Granada y La Habana...), que alberga el mayor patrimonio artìstico del mundo (los foros republicano e imperiales, el mercado de Trajano y su columna, el Panteòno, las Termas de Caracala; en el Vaticano, San Pedro [con La Piedad de Miguel Angel dentro] y sus Museos [con el Laocoonte, el Apoxiomeno, ... (ver texto completo)
"O marchabamos a la higueruela por caminos equivocados, y la gente se perdia"-"Que no nos perdimos".
He aquì una cuestiòno eterna, cìclica e irresoluble. Tanto como el paradero del legendario machete perdido en la noche...
Por cierto, un puente ahora y otro dentro de tres semanas... Es que los españoles estàis hechos unos vagos y unos fiesteros!
Qué? De puente, no? Para una vez que falto, hay uno, en mucho tiempo, de los de verdad, de cuatro deìas... Aquì el deìa 12 de octubre los italianos celebran como santo, en cambio, a San Serafino Cappuccino (oh, sorpresa en el nombre!)...
Ole tus narices por subirte al pico del Moro Almanzor! Grabale el CD a tu colega en la cima de Castilla. Juanito Oiarzabal nos espera en el que2.
Decirme como se envían las fotografias. Porfa.
Miguel Angel, ojalá todo el mundo tuviera tu corazón. Te quiero.
Que recuerdos!, ir con nuestras madres a lavar la ropa, acompañarlas, ayudarlas y jugar y jugar hasta volver a casa, ¡qué felicidad!
Que no nos perdimos.
Con la de peces (pequeñines no gracias) que se han comido los jovenes en esas piedras.
Pues un dia hay que subir a lo alto del camorro.
O marchabamos a la higueruela por caminos equivocados, y la gente se perdia.
Me acuerdo yo cuando nos perseguian los lobos.