Claro que me acuerdo de la
piscina de Orestes.Me acuerdo de aquellas tardes de
verano con mis buenos
amigos César y Jesús currando en el
merendero de su abuela mientras los demás jugábamos a las cartas y nos dábamos buenos chapuzones.Por no decir nada de alguna incursión clandestina con nocturnidad y alevosía a la estupenda piscinita :-)
Es una pena que lo cerraran, porque lo cerraron ¿no?
En fín, que he pasado
veranos estupendos en el
pueblo.Pero de eso ha pasado mucho tiempo ya.
Santi.