Lo verdaderamente malo es querer pasar por equitativo y ecuánime y dedicarse a insultar a quienes no opinan como él, mostrando un talante dictatorial como no se veía desde 1934 bajo la barbarie socialista. Recuerde amigo, usted no es libre de votar a quien quiera, no, ya tenemos a los socialistas que nos dicen a quien tenemos que votar. ¡Y aún presumen de demócratas!
Lo verdaderamente triste es ser un pedante y petulante defensor del totalitarismo y de las dictaduras más sangrientas y dárselas ... (ver texto completo)
Lo verdaderamente triste es ser un pedante y petulante defensor del totalitarismo y de las dictaduras más sangrientas y dárselas ... (ver texto completo)