Esta mañana, me puse la tunica y la capucha para acercarme a la ciudad sin ser reconocido. Después de la labor diaria (una bolsa de monedas aquí, unos colgantes allá...) me acerqué a la zona de enfermos y vi a una señora, joven, (Tenía el mismo aspecto que cualquier vecina, amiga, madre o hermana nuestra) junto al abrebadero de los caballos con una cartel simple y honesto. Tengo dos hijos y estoy en el paro (ponía algo más pero no pude ver el contenido completo, ya que la guardia rondaba constantemente ... (ver texto completo)