La gran mayoría de los préstamos, según el Banco de España, son a largo plazo (por encima de un año), lo que permite, en cualquier caso, una cierta capacidad de maniobra para los acreedores. De los 1,45 billones de euros que se deben en el exterior, 220.000 millones (algo más del 15%) corresponden a las administraciones públicas, que emiten bonos y obligaciones con los que financian sus políticas de gasto, ya que, aunque hay superávit presupuestario, el Estado todavía tiene que hacer frente a una ... (ver texto completo)