COMUNIDAD DE CIUDAD Y TIERRA DE SEGOVIA
(SEXMO DE CASARRUBIOS).
“Estamos aquí para recordar, y recrear, quiénes somos” (Neale Donald Walsch).
He leído un artículo del Diario “EL DIA”, titulado “MOJONERA” que a continuación trascribo:
“CASARRUBIOS, LAS VENTAS Y VALMOJADO SE HERMANAN CON SEGOVIA”.
EL DÍA
PROVINCIA
Casarrubios del Monte, Valmojado y Las Ventas de Retamosa quieren reivindicar sus raíces y tender su mano hacia la madre tierra. Por esta razón, sus respectivos ayuntamientos han decidido promover un acto de hermanamiento con la ciudad que los vio nacer, Segovia. Una de las actividades más emotivas que contempla el protocolo es, sin duda, la renovación física de la mojonera establecida en 1208 y su visita por parte de las autoridades de las localidades. Para ello, las tres villas renovarán los cipos más representativos del privilegio de “La Bolsilla” que se halla en sus respectivos límites municipales. El evento constituye, sin duda, un hito para la cooperación cultural entre los pueblos.
El Ayuntamiento de Las Ventas de Retamosa ya se ha anticipado al citado acto con la edición de un folletín que explicará a sus vecinos la importancia del mojón de “El Canto” para la historia del municipio y de Segovia.
Hoy se cumple unas efemérides de especial importancia para Casarrubios del Monte, Valmojado y Las Ventas de Retamosa, tres pueblos del norte de la provincia de Toledo. Tal día como éste, hace ochocientos años, el rey Alfonso VIII, otorgaba un privilegio a la ciudad de Segovia por el cual eran reconocidos los confines más meridionales de sus tierras del Reino de Toledo, allende la sierra de Guadarrama. Esto suponía para dicha ciudad el reconocimiento regio de la jurisdicción segoviana sobre las tierras que después conformarían uno de sus sexmos, el de Casarrubios.
La merced, signada en Segovia por el monarca castellano, está redactada en latín medieval y se conserva en los fondos de La Alhóndiga, sede del archivo municipal de la ciudad del Eresma. Durante varios siglos, el documento ha sido conocido por los segovianos como “privilegio de La Bolsilla”.
EL DIA
“Como institución política la Comunidad de Ciudad y Tierra, adopta la forma de una Asociación contraída entre el Consejo de la Ciudad y 130 pueblos o aldeas, situados en la circunscripción territorial conocida con el nombre de alfoz o tierra de Segovia…La razón de su permanencia está en la existencia de unos bienes, de unas explotaciones y de unos aprovechamientos comunes…, organización del aprovechamiento de pastos, todo lo cual genera a través de los siglos de estrechas relación y convivencia, un sustrato cultural propio, unos usos y costumbres y una forma y medio de vida singular análogo e incluso un estilo de expresión literaria y musical que se extiende también a la arquitectura. Tanto es así, que actualmente las Villas y Pueblos pertenecientes a esta Comunidad de Ciudad y Tierra, conservan intactas la mayoría de estos usos y costumbres, formas de expresión artísticas, casas y palacios de estilo segoviano, plazas, fuentes y parques del mismo estilo que denotan su pertenencia a la misma raíz común de un grupo de pueblos asentados en ambas vertientes de la Sierra de Guadarrama…” (Luciano Sánchez Reus)
“Las tradiciones populares, en la vida ciudadana, son consecuencia del lugar y economía que las originó” (Alfonso Segovia Montoya).
“La palabra más clara encierra verdad, el pensamiento más elevado siempre encierra alegría y el sentimiento más grandioso, amor” (Neale Donald Walsch).
La historia nos aporta
enseñanza, una onda,
una vibración, la sonda
que a todos nos importa,
esa voz que nos exhorta
a una palabra honda,
al pensamiento que ahonda
y al gran sentido reporta.
Recordar el privilegio
de la “Bolsilla” es beber
de ese docto manantial
venido de origen regio,
celebrar que nos vio nacer
y poderlo valorar.
De esa merced signada
en Segovia, con sus cipos
señalada, son más que hitos,
son la vida historiada
de una zona repoblada.
Ciento treinta municipios
segovianos, en principio,
que Segovia lideraba.
¡Viva la Universidad
de la Tierra o alfoz
cincelado por Segovia,
su sencillez, claridad,
que su cultura insufló,
como Madre, como Novia!
Rufino Rodado Pérez.
(SEXMO DE CASARRUBIOS).
“Estamos aquí para recordar, y recrear, quiénes somos” (Neale Donald Walsch).
He leído un artículo del Diario “EL DIA”, titulado “MOJONERA” que a continuación trascribo:
“CASARRUBIOS, LAS VENTAS Y VALMOJADO SE HERMANAN CON SEGOVIA”.
EL DÍA
PROVINCIA
Casarrubios del Monte, Valmojado y Las Ventas de Retamosa quieren reivindicar sus raíces y tender su mano hacia la madre tierra. Por esta razón, sus respectivos ayuntamientos han decidido promover un acto de hermanamiento con la ciudad que los vio nacer, Segovia. Una de las actividades más emotivas que contempla el protocolo es, sin duda, la renovación física de la mojonera establecida en 1208 y su visita por parte de las autoridades de las localidades. Para ello, las tres villas renovarán los cipos más representativos del privilegio de “La Bolsilla” que se halla en sus respectivos límites municipales. El evento constituye, sin duda, un hito para la cooperación cultural entre los pueblos.
El Ayuntamiento de Las Ventas de Retamosa ya se ha anticipado al citado acto con la edición de un folletín que explicará a sus vecinos la importancia del mojón de “El Canto” para la historia del municipio y de Segovia.
Hoy se cumple unas efemérides de especial importancia para Casarrubios del Monte, Valmojado y Las Ventas de Retamosa, tres pueblos del norte de la provincia de Toledo. Tal día como éste, hace ochocientos años, el rey Alfonso VIII, otorgaba un privilegio a la ciudad de Segovia por el cual eran reconocidos los confines más meridionales de sus tierras del Reino de Toledo, allende la sierra de Guadarrama. Esto suponía para dicha ciudad el reconocimiento regio de la jurisdicción segoviana sobre las tierras que después conformarían uno de sus sexmos, el de Casarrubios.
La merced, signada en Segovia por el monarca castellano, está redactada en latín medieval y se conserva en los fondos de La Alhóndiga, sede del archivo municipal de la ciudad del Eresma. Durante varios siglos, el documento ha sido conocido por los segovianos como “privilegio de La Bolsilla”.
EL DIA
“Como institución política la Comunidad de Ciudad y Tierra, adopta la forma de una Asociación contraída entre el Consejo de la Ciudad y 130 pueblos o aldeas, situados en la circunscripción territorial conocida con el nombre de alfoz o tierra de Segovia…La razón de su permanencia está en la existencia de unos bienes, de unas explotaciones y de unos aprovechamientos comunes…, organización del aprovechamiento de pastos, todo lo cual genera a través de los siglos de estrechas relación y convivencia, un sustrato cultural propio, unos usos y costumbres y una forma y medio de vida singular análogo e incluso un estilo de expresión literaria y musical que se extiende también a la arquitectura. Tanto es así, que actualmente las Villas y Pueblos pertenecientes a esta Comunidad de Ciudad y Tierra, conservan intactas la mayoría de estos usos y costumbres, formas de expresión artísticas, casas y palacios de estilo segoviano, plazas, fuentes y parques del mismo estilo que denotan su pertenencia a la misma raíz común de un grupo de pueblos asentados en ambas vertientes de la Sierra de Guadarrama…” (Luciano Sánchez Reus)
“Las tradiciones populares, en la vida ciudadana, son consecuencia del lugar y economía que las originó” (Alfonso Segovia Montoya).
“La palabra más clara encierra verdad, el pensamiento más elevado siempre encierra alegría y el sentimiento más grandioso, amor” (Neale Donald Walsch).
La historia nos aporta
enseñanza, una onda,
una vibración, la sonda
que a todos nos importa,
esa voz que nos exhorta
a una palabra honda,
al pensamiento que ahonda
y al gran sentido reporta.
Recordar el privilegio
de la “Bolsilla” es beber
de ese docto manantial
venido de origen regio,
celebrar que nos vio nacer
y poderlo valorar.
De esa merced signada
en Segovia, con sus cipos
señalada, son más que hitos,
son la vida historiada
de una zona repoblada.
Ciento treinta municipios
segovianos, en principio,
que Segovia lideraba.
¡Viva la Universidad
de la Tierra o alfoz
cincelado por Segovia,
su sencillez, claridad,
que su cultura insufló,
como Madre, como Novia!
Rufino Rodado Pérez.