PARTE 4:
Era el Viento Norte, trayendo una helada ventolera y cubierto de fría escarcha. Al suelo iba cayendo el granizo que desprendía, y los copos de nieve flotaban a su alrededor. Iba vestido con una chaqueta y unos pantalones de piel de oso mientras que una caperuza de piel de foca le tapaba las orejas, largos carámbanos colgaban de sus barbas y el granizo también resbalaba desde el cuello de su chaqueta.
-No te acerques al fuego –rogó el príncipe-, pues se llenaran tu cara y tus manos de ... (ver texto completo)
Era el Viento Norte, trayendo una helada ventolera y cubierto de fría escarcha. Al suelo iba cayendo el granizo que desprendía, y los copos de nieve flotaban a su alrededor. Iba vestido con una chaqueta y unos pantalones de piel de oso mientras que una caperuza de piel de foca le tapaba las orejas, largos carámbanos colgaban de sus barbas y el granizo también resbalaba desde el cuello de su chaqueta.
-No te acerques al fuego –rogó el príncipe-, pues se llenaran tu cara y tus manos de ... (ver texto completo)