Bueno primero felicitarte. FELICIDADES. Haz la de chocolate y así te entrenas para hacer la C. Luego le pregunto a R, que si la has hecho, para ir a dar el sablazo.
Aquí esperando con la tarte hecha y nadie ha venido a probarla.
Hola como no hay nadie, voy a leer los mensajes de hoy.
Adiós, otra vez.
Con el tiempo que tienes ya no te queda más remedio que hacer la tarta de prueba.
IR, levantate del sillón y escribe algo, que me acabo de enterar de que estas de vacaciones.
La Cueva de la Luna está declarada de Interés Turístico.
Bajando unas escaleras nos encontramos con una bóveda central de la que parten unas galerías que forman un cuadrado. A esta construcción se le atribuye un carácter esotérico relacionado con el Cosmos.
Actualmente a la Cueva se accede a través de un restaurante a cuyo dueño tienes que pedirle permiso para visitarla.
También fueron hallados vestigios arqueológicos celtíberos, romanos y medievales.
Estas suposiciones se basan en el hallazgo de cruces paté inscritas en las paredes de la cueva. La cruz paté junto con la griega, la tau y la patriarcal son los cuatro modelos básicos de cruces templarias.
Según otras hipótesis nos encontramos ante una construcción relacionada con los templarios.
Su primera aparición se le atribuye al Emperador romano Constantino en Inglaterra, hecho que motivó que desde ese momento el Imperio Romano fuera oficialmente Católico.
La Santa Cruz es una hipotética reliquia cristiana venerada por los católicos que hace referencia a los hechos relacionados con las empresas guerreras para cristianizar a otros pueblos paganos.
Descubierta en 1952 varias han sido las hipótesis que han salido a la luz en relación a su origen: algunos estudiosos ven en la cueva una construcción esotérica relacionada con una “supuesta aparición de la SANTA CRUZ” al Cardenal Cisneros cuando preparaba la conquista de Orán.
A algo menos de diez kilómetros de Chinchón se encuentra Titulcia, un pequeño pueblo a orillas del río Jarama, en el cual podremos visitar una inquietante cueva artificial denominado “Cueva de la Luna”.