El Estado y los Poderes Públicos no deben inmiscuirse en la privacidad de los ciudadanos, pero este celo por preservar la intimidad individual no debe confundirse con abandono. Hoy en
España, hombres y mujeres homosexuales, viven una realidad que les discrimina del conjunto de los ciudadanos. Aunque cada vez se va arrinconando más a la homofobia, las secuelas del rechazo al que la
historia ha sometido a este colectivo se traducen en una situación de desigualdad que les hace vivir el día a día como
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