¡Bueno, bueno Dulcina!, veo que te has pateado las canteras de Villarejo (nosotros las llamamos así pues no son
cuevas naturales sino que son producto de ser hechas por extraccion, en este caso de
piedras para hacer yeso, espejillos etc. y que data según lo yo averiguado de tiempos de la ocupación
romana), -que curioso- pero tanto da, como decimos por aquí, el caso es que has cumplido un deseo que en su día expresaste, espero que algo tan sencillo te haya gustado. Que ilusión me hace verlas con
agua ... (ver texto completo)