Contexto
Catalina Labouré afirmó que la noche del 18 de julio de 1830, víspera de la festividad de san Vicente de Paúl, se despertó tras escuchar la voz de un niño que la alentaba a acudir a la capilla: «Hermana, todo el mundo duerme, venga a la capilla, la Santísima Virgen la espera». Tras seguir la figura del niño, Catalina escuchó el ruido de una tela de seda deslizarse por el suelo, en el lado de la tribuna, junto a un cuadro de san José. De pronto vio la figura de una mujer, vestida de blanco ... (ver texto completo)
Catalina Labouré afirmó que la noche del 18 de julio de 1830, víspera de la festividad de san Vicente de Paúl, se despertó tras escuchar la voz de un niño que la alentaba a acudir a la capilla: «Hermana, todo el mundo duerme, venga a la capilla, la Santísima Virgen la espera». Tras seguir la figura del niño, Catalina escuchó el ruido de una tela de seda deslizarse por el suelo, en el lado de la tribuna, junto a un cuadro de san José. De pronto vio la figura de una mujer, vestida de blanco ... (ver texto completo)