Nos acompañaba en nuestro paseo hasta el Muro, camino de la estación, el olor a tierra mojada, y nuestra vista se alegraba al contemplar la amarilla flor de la Aliaga, y la azul-violeta del Romero que crecen en los costones de la carretera.
A nuestra derecha, subiendo, la Fuente Juantieso con su tímido chorrillo permanente, suficiente para mantener lleno el Pilón que da de beber a los animalillos del campo, y de espaldas a la fuente, luciendo un exuberante verdor en su poblada vegetación, la Cuesta ... (ver texto completo)
A nuestra derecha, subiendo, la Fuente Juantieso con su tímido chorrillo permanente, suficiente para mantener lleno el Pilón que da de beber a los animalillos del campo, y de espaldas a la fuente, luciendo un exuberante verdor en su poblada vegetación, la Cuesta ... (ver texto completo)