Veo que me sigue de cerca. He conocido obsesiones, envidias y complejos... Pero he de reconocer que jamás he conocido un caso tan grave como el suyo. Me tiene estupefacto y con el pelo erizado de vergüenza ajena.
¿Cómo quiere que le lleve a los tribunales, si no tiene agallas para firmar con nombres y apellidos? Si es tan ruin que tira la
piedra y esconde la mano. Le aseguro que aunque tuviera motivos, no lo haría... Todo el tiempo que emplee con usted es tiempo perdido.
Ni yo, ni creo que
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