Juliana es hija de una conocida
familia ilustre pero con un padre pagano metido en el ejercicio del Derecho - que cuando llega el momento llega a convertirse en perseguidor de los cristianos - y una madre agnóstica. Ella, por la situación del entorno familiar nada favorable para la vivencia cristiana, se ha hecho
bautizar en secreto. Además se le ha ocurrido entregarse enteramente a
Cristo y no entra el casamiento en sus planes de futuro. Este es el marco.