En la liturgia de hoy continúa el canto de las Lamentaciones de Jeremías:
“El Señor repudió su altar, desechó su santuario, entregó en manos enemigas los muros de sus palacios; y gritaban en el templo del Señor como en los días de fiesta. El Señor determinó arrasar las murallas de Sion: Tendió la plomada y no retiró la mano que derribaba; muros y baluartes se lamentaban al desmoronarse juntos. Derribó por tierra las puertas, rompió los cerrojos.”
Empieza también a anticiparse el gran tema del ... (ver texto completo)
“El Señor repudió su altar, desechó su santuario, entregó en manos enemigas los muros de sus palacios; y gritaban en el templo del Señor como en los días de fiesta. El Señor determinó arrasar las murallas de Sion: Tendió la plomada y no retiró la mano que derribaba; muros y baluartes se lamentaban al desmoronarse juntos. Derribó por tierra las puertas, rompió los cerrojos.”
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