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Recomendaciones en las viviendas
La vivienda de una persona diabética debe estar adecuada a sus circunstancias. En primer lugar, se recomienda tener la medicación guardada siempre en el mismo lugar, pero también contar con suministros extra por si acaso la medicación se ha terminado y la persona no se ha percatado de ello. Lo mejor es escoger un recipiente transparente para guardar las medicinas y así poder ver fácilmente lo que hay dentro del mismo.
Si el diabético vive con familiares, conviene que estén familiarizados con la enfermedad. Preguntar a la persona cómo se encuentra, evitar culpabilizarla, tener empatía ante sus cambios de ánimo o de humor, o cambiar de hábitos de forma solidaria puede ayudar mucho a la persona diabética.
Además, hay que retirar de la vivienda todo lo que suponga un riesgo de caída, especialmente si la persona diabética es mayor o tiene problemas de movilidad. Guardar la alfombra o mantenerla siempre bien estirada, no sobrecargar los espacios con muebles o instalar un salvaescaleras en la vivienda de dos plantas puede resultar muy útil para evitar caídas.
Leandro Palomo, responsable de Salud y Seguridad de TK Home Solutions, comenta: Las personas con diabetes tienen más riesgo de caídas que la población general por su nivel de azúcar en sangre y una mayor toma de medicación. Tener diabetes tipo 1 se asocia con un aumento de masa del 30 % del riesgo de caídas respecto a la población general, mientras que las personas que sufren de diabetes tipo 2 tienen asociado un 20 % más de riesgo. Si la persona diabética es mayor de 65 años, hay, además, un 30% de riesgo añadido. Por todo ello es necesario extremar las precauciones en la vivienda, además de procurar tener una correcta higiene de los pies y elegir el calzado adecuado para evitar complicaciones que pueden ser de gravedad en las personas diabéticas ... (ver texto completo)
Recomendaciones en las viviendas
La vivienda de una persona diabética debe estar adecuada a sus circunstancias. En primer lugar, se recomienda tener la medicación guardada siempre en el mismo lugar, pero también contar con suministros extra por si acaso la medicación se ha terminado y la persona no se ha percatado de ello. Lo mejor es escoger un recipiente transparente para guardar las medicinas y así poder ver fácilmente lo que hay dentro del mismo.
Si el diabético vive con familiares, conviene que estén familiarizados con la enfermedad. Preguntar a la persona cómo se encuentra, evitar culpabilizarla, tener empatía ante sus cambios de ánimo o de humor, o cambiar de hábitos de forma solidaria puede ayudar mucho a la persona diabética.
Además, hay que retirar de la vivienda todo lo que suponga un riesgo de caída, especialmente si la persona diabética es mayor o tiene problemas de movilidad. Guardar la alfombra o mantenerla siempre bien estirada, no sobrecargar los espacios con muebles o instalar un salvaescaleras en la vivienda de dos plantas puede resultar muy útil para evitar caídas.
Leandro Palomo, responsable de Salud y Seguridad de TK Home Solutions, comenta: Las personas con diabetes tienen más riesgo de caídas que la población general por su nivel de azúcar en sangre y una mayor toma de medicación. Tener diabetes tipo 1 se asocia con un aumento de masa del 30 % del riesgo de caídas respecto a la población general, mientras que las personas que sufren de diabetes tipo 2 tienen asociado un 20 % más de riesgo. Si la persona diabética es mayor de 65 años, hay, además, un 30% de riesgo añadido. Por todo ello es necesario extremar las precauciones en la vivienda, además de procurar tener una correcta higiene de los pies y elegir el calzado adecuado para evitar complicaciones que pueden ser de gravedad en las personas diabéticas ... (ver texto completo)