Comentario

Los días van despejados
En el mes de Diciembre
La escarcha en los prados
Y la nieve en la cumbre
Comentario

Foto del castillo de Belmonte de Cuenca
Comentario

La nieve cubre la villa de Belmonte
Comentario

Maqueta del nuevo palacete del infante don Juan Manuel
Bufonidae

Saltar a: navegación, búsqueda

Sapos verdaderos
Rango temporal: 57 Ma-0 Ma

Paleoceno tardío– Reciente1
Bufo bufo 03. jpg
Sapo común (Bufo bufo)

Taxonomía

Reino:
Animalia

Filo:
Chordata

Clase:
Amphibia

Orden:
Anura

Suborden:
Neobatrachia

Familia:
Bufonidae
Gray, 1825

Distribución

Distribución de Bufonidae (en negro)
Distribución de Bufonidae (en negro)

Géneros

Véase el texto.

[editar datos en Wikidata]

Los bufónidos (Bufonidae) son una familia del orden Anura, perteneciente a la clase de los anfibios. Muchas de sus especies se conocen con el nombre común de sapos; no obstante, numerosas especies pertenecientes a otras familias también son comúnmente denominados sapos. Esto es así porque las características que popularmente se utilizan para distinguir a las ranas de los sapos no son las mismas que se utilizan en la clasificación científica. Según la cultura popular, se diferencian en que las ranas tienen la piel lisa y húmeda, mientras que los sapos tienen la piel áspera y seca y son más caminadores que saltadores, de ahí que sus patas sean más cortas.

Los bufónidos se encuentran naturalmente en todos los continentes con excepción de Australia, donde han sido introducidos, y la Antártida. Se los encuentra en cualquier parte del mundo, excepto en las regiones árticas y en las zonas desérticas más áridas.

Los bufónidos carecen de dientes y tienen glándulas parotoides en la parte trasera de su cabeza. Estas glándulas contienen diversas toxinas que tienen diferentes efectos.

Como todos los anuros, sufren una metamorfosis durante su desarrollo. Comienzan su vida como renacuajos con su cuerpo similar a un pez, sin patas y respirando a través de las branquias. Durante su metamorfosis, aparecen las patas, desaparece la cola y la respiración pasa a ser pulmonar.

El veneno de una especie, Incilius alvarius, contiene tanto 5-MeO-DMT como bufotenina, mientras que muchos otros sólo contienen bufotenina. La psicoactividad del 5-MeO-DMT está claramente establecida y más información que está saliendo a la luz sugiere que la bufotenina es igualmente psicoactiva (tanto fumada como ingerida) aunque algo menos potente.

(11 de Mayo de 2016) ... (ver texto completo)
Basta Ya

Paseando por la historia de España
Y llegando por años a esta altura
Nunca tuvo esta nación esta aventura
Es difícil no ver aquel que nos engaña.

Esta nación aguanta hasta los enconos
Porque ella tuvo muchos encontronazos
Tuvo sangre, muerte, llanto y batacazos ... (ver texto completo)
Historia del castillo de Belmonte de Cuenca

Vamos a Construir un relato imaginario ya que no nos podemos documentar con un registro veraz de su construcción, aunque sí ha llegado a nosotros el noble que mando construir el Castillo de Belmonte de Cuenca. Y que fue natural de esta villa de Belmonte. Don Juan Pacheco.

Pero cuando vamos a visitar este emblemático monumento (Como es el castillo de Belmonte) sólo conocemos la parte edificada y el relato que nos comenta el encargado que va explicado ... (ver texto completo)
Y en el marco tomista de los pensadores polacos actuales, también hay que situar a Kalinowski, profesor de la Universidad de Lublín y, después exiliado en Francia, y Swiezaws, comisionado por el Episcopado polaco como auditor laico en el Concilio Vaticano II, dos personalidades importantes, en cuya obra y planteamientos, aparece clara la huella del estudio y lectura —profunda- de San Juan de la Cruz, plenamente asimilado.
Juan Pablo II ha dicho que, cuando elaboraba su tesis, “intuía que la síntesis de San Juan de la Cruz contiene no solamente una sólida doctrina teológica sino, sobre todo, una exposición de la vida cristiana en sus aspectos básicos, como son la comunión con Dios, la dimensión contemplativa de la oración, la fuerza teologal de la misión apostólica y la tensión de la esperanza cristiana”. San Juan de la Cruz nos ha dejado una gran síntesis de espiritualidad y de experiencia mística cristiana.
Fray Juan gozaba adornando con ellas los altares toda su vida y cantó al Amado que pace entre las flores. Y su sensibilidad captó la belleza de las flores y rosales. Y de las guirnaldas en las frescas mañanas escogidas. Y aprendió a dejar su cuidado entre las azucenas olvidado. Wojtyla cultivaba las flores en el jardín de su Arzobispado de Cracovia, nos ha dicho D. Marcelo González Martín en su Prólogo a Signo de contradicción. Flores frescas que perfumaban después su capilla eucarística.
Hay una sintonía en la vida de Wojtyla y en la de Fray Juan. Ambos han sufrido duras pruebas. Pero la cruz les ha engrandecido. A otros menos grandes, la cruz los envilece, los deja resentidos para siempre. Ambos saborean la belleza: los altos picachos nevados, los montes y espesuras - plantados por la mano del Amado -. Ambos gustan de trabajar ante el Sacramento de la Eucaristía. Ambos escriben poesía. Y los dos gustan de las flores.
Posteriormente publicó en 1951: Humanismo de San Juan de la Cruz, el misterio y el hombre que fue su tesis doctoral en la Facultad de Teología de Cracovia. El Cardenal Wojtyla ha quedado agradecido a Tyranowski. Un Papa con una mente vigorosa, que con esa misma cabeza decidió elegir por mentor espiritual al místico español... cuando ese Papa ha asombrado al mundo por su valor, fuerza personal, coraje, liderazgo espiritual, armonía humano-divina, ha revalorizado el doctorado de San Juan y lo ha puesto ... (ver texto completo)
Se comprende que cuando Karol Wojtyla llega a Roma enviado por el Cardenal Sapieha, Arzobispo de Cracovia, a hacer su Doctorado en Teología, elija a San Juan, para estudiar y escribir su tesis: “El acto de fe en San Juan de la Cruz”, bajo la dirección del Padre Garrigou—Lagrange.
Estudiaban a San Juan y a Santa Teresa de Jesús. De aquella escuela clandestina en plena invasión nazi, no sólo surgió Wojtyla: un gran sector de Polonia debe en gran parte su firme fe, adulta y compacta, en la vorágine de las más terribles borrascas, al influjo del Doctor Místico. En comunicación constante con Tyranowski y con sus amigos, sorbe a raudales la solidez y belleza de San Juan de la Cruz. Clima adecuado para que en él germine la decisión de ser sacerdote.
Aparece entonces en la vida de Karol una figura importante, Jan Tyranowski, que ejercía en amplios círculos de Cracovia una influencia poderosa. Era sastre de oficio, pero trabajaba en las canteras con Karol. Era un verdadero místico. El inició a Wojtyla en la lectura de San Juan de la Cruz. Con él se reunía lo más esperanzador de la juventud polaca.