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El León rampante signo de una familia
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Una Yunta de mulas trillando
Mulas trillando llevando frentaleras
Ya es un archivo, para el recuerdo
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Dos torreones del castillo de Belmonte felizmente reparados
Comentario:

Vemos en este estandate de la Virgen de Gracia

Que todavía hay en la villa de Belmonte bordadoras de lujo que se dedican a estas obras de arte.
Las virtudes teologales

Es este tiempo que nos ha tocado vivir hemos de practicar la virtudes teologales como son: Fe, Esperanza y Caridad.

La Fe es necesaria en tiempos de pandemia, porque la fe nos dice que más allá de la ciencia hay vida, aunque sea diferente a la que aquí disfrutamos, esta vida de acá en finita pero la otra vida es eterna, y si pensamos un poquito las dos se complementan, pero claro para esto tenemos que tener fe, pero el maestro dijo; que si tuviéramos fe como un granito de arena le diríamos a este tamarindo que se plantara en el mar y el nos obedecería.

Aquí el maestro advertía que era muy pequeña nuestra fe.

(Hay hombre/res, que creen en el hombre y en su desarrollo científico esto también es fe natural, y es buena, porque en cuanto sea para el bien estar del conjunto de ciudadanos será laudable).

La Esperanza, que diremos de esta virtud teologal en estas fechas en las que todos anhelamos que nos de buenas noticias, y que nos levanten el confinamiento de “Estar en casa” como buena acción que ahora nos toca vivir, y esto prolonga nuestras ansias de esperanza a ver cuando nos llega.

La Caridad, también en estos días nos llegan noticias por los medios de comunicación que hay personas que desinteresadamente ayudan al ciudadano a llevar estos días un poco más suaves dentro de lo que cabe, con sus aportaciones.

Y resaltar a los colectivo que cumplen con las tres virtudes: Fe, Esperanza y Caridad y que luchan por salvar vidas, exponiendo sus vidas al contagio, esto no es pagado con dinero, esto es por vocación.

Hay personas que han perdido su vida por ayudar a salvar la de otros, ... (ver texto completo)
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Décima o espinela

La bandera de España.
Ondea a media asta
Al virus le dice basta
Que tiene mala entraña
Dándonos a todos caña
Esta pandemia maldita ... (ver texto completo)
comentario

El verano y la trilla esperemos que este año sea un gran año de cereale
LA MERIENDA DEL LABRADOR
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Del libro: Hoy los viejos estorbamos... y otros poemas.

De: Angel Rueda Martinez

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Dedicado a la memoria de Dña. Consuelo Sánchez Domene, mi Madrina, que tantas historias me contó en mi niñez y juventud.
... (ver texto completo)
Papeleta de rifa

Papeleta para participar en el sorteo de un piso amueblado y otros productos, en combinación con el sorteo de la Lotería Nacional.

Lotería Nacional

La Lotería Nacional es un juego de azar regulado por la Organización Nacional de Loterías y Apuestas del Estado que consiste en acertar 5 numeros mas la serie y la fracción. El décimo es el documento necesario para participar en los sorteos de la Lotería Nacional de billetes. Un billete de Lotería Nacional son diez décimos de ... (ver texto completo)
El cuerpo de San Roberto se preservaba allí, fue quemado por los hugonotes durante las guerras religiosas. Su trabajo fue destruido por la Revolución Francesa, pero hay restos que quedan para admiración de los turistas, tales como la iglesia devastada, la tumba de Clemente VI, y la torre clementina.
Por medio de la elevación del monje de Chaise-Dieu, Pierre Roger, al solio pontificio, bajo el nombre de Clemente IV, la abadía alcanzó el pináculo de su gloria.
A la muerte de Roberto, el 17 de abril de 1067, se tenían unos 300 monjes y se habían enviado multitudes al centro de Francia. Roberto también fundó una comunidad para mujeres en Lavadieu cerca de Brioude.
León IX construyó la Abadía de Chaise-Dieu, el cual llegó a ser uno de los emblemas del floreciente cristianismo.
Tuvo mucho renombre en sus virtudes y atrajo a un gran número de discípulos, fue obligado entonces a construir un monasterio, el cual fue colocado bajo la norma de San Benedicto (1050).
Estudió en Brioude cerca de la basílica de San Julián, en una escuela abierta para la nobleza de Auvergne, establecida por los cánones de la ciudad. Habiendo entrado en la comunidad, y habiendo sido ordenado sacerdote, Roberto se distinguió por su piedad, caridad, celo apostólico, elocuentes discursos y el don de los milagros. Durante cerca de cuarenta años, permaneció en Cluny para vivir bajo la norma de su compatriota también santo, Abbé Odilo.