JUEVES LARDERO, dedicado a M.
A veces, cuando visito la Puebla, me gusta pasear por sus alrededores, voy del Pozo la Mina al Panteón, de la Ermita al Castillo, de la Fuente a la Huerta camino de Hontanaya, y en estos paseos me gusta volver revivir situaciones algo adormecidas ya en los tenues rincones de la memoria.
Hasta en algunas ocasiones, oigo la algarabía de chicos y chicas recorriendo los caminos, imagino como se esconden entre los almendros y carrascas para no ser vistos por el resto del ... (ver texto completo)
A veces, cuando visito la Puebla, me gusta pasear por sus alrededores, voy del Pozo la Mina al Panteón, de la Ermita al Castillo, de la Fuente a la Huerta camino de Hontanaya, y en estos paseos me gusta volver revivir situaciones algo adormecidas ya en los tenues rincones de la memoria.
Hasta en algunas ocasiones, oigo la algarabía de chicos y chicas recorriendo los caminos, imagino como se esconden entre los almendros y carrascas para no ser vistos por el resto del ... (ver texto completo)