-Lo siento de veras, señor, y si en mí está el arreglarlo, os ofrezco cuanto soy y tengo en reparación de tal afrenta, mi señor. Más decidme, ¿cuál es vuestra gracia?
-Pues hicisteis mal al no seguir vuestro primer impulso: la pieza se ha perdido.
-Siento haberos defraudado, señor, pero pensé que era ajeno...
-Esperaba más de vos, Pwyll. Confiaba en contar con vuestros brazos en esta cacería...
Entre las brumas que de repente parecían trepar por los troncos apareció un hombre montado a caballo, al paso. Por la boca, el animal humeaba aliento caliente. Bajo un yelmo de brillante plata, el extraño habló:
Cabalgaba por un bosque cerrado y oscuro, a la caza del ciervo, un caballero llamado Pwyll, señor de las tierras de Dyfed. Habíase quedado sólo, y hasta la vista de sus propios perros había perdido entre tanta espesura. Por eso se extrañó y su caballo se removió inquieto cuando vio aparecer entre los árboles un ciervo a la carrera, perseguido de cerca por una manada pequeña de perros que no eran los suyos, ladrando y aullando enloquecidos. Su primer impulso fue seguirlos, pero enseguida se dio cuenta ... (ver texto completo)
La leyenda del rey Pwyll

Mabinogi se denominaba cada una de las leyendas galesas que todo juglar debía aprender. Una de estas reliquias de la memoria mitológica era la historia del rey Pwyll, parte de la cual cuento aquí en una adaptación libre y personal, para que forme parte del cada vez más rico acervo de ELFOS:
Horizonte de nubes blancas.
Las canteras a 1 kilómetro del pueblo (año 2011) Este año tenían agua.
Cada año por los meses de marzo/abril salen 7 u 8 preciosas flores como esta en mi jardín. La planta tiene escasos dos metros de altura. A ver si alguien sabe el nombre de esta planta y lo puede poner por estas vías. Es planta exótica pero ni idea de su nombre.
Preparados para caminar por el foro esta temporada?
seguro que sí.
Fuente: http://www. aragonesasi. com/elfos/01/vigilant. htm
Al cabo de un tiempo, por un extremo del bosque de Carterbaugh, salieron un hombre y una mujer. Caminaban a duras penas, apoyándose el uno en la otra, en dirección al castillo cercano, cuando una tropa de soldados les dio el alto. Los hombres armados tardaron más de diez minutos en convencerse de que aquella joven vestida con harapos, de rostro demacrado, ojos enrojecidos, mechones blancos en el cabello y mirada demente, decía la verdad cuando se presentó como la Princesa Juana. Al cabo de muchos ... (ver texto completo)
El caballo negro se encabritó una vez más, una llamarada verde iluminó los ojos de la Reina élfica, y los árboles parecieron abrirse como una cortina que engulló a la oscura aparición.
-Está bien, lo habéis conseguido. Habéis logrado vencer a la Reina de los Elfos. He cometido un error que nunca volveré a cometer: he infravalorado tu valor, el valor de una mujer humana. La vergüenza y el orgullo herido son ahora mi penitencia, por encima de mi odio y mi afán de venganza. Pero huid, rápido, marchad lejos de aquí. El deseo de volver a encontraros dentro de mis dominios mantendrá mi ira encendida, y si tal ocurre, si volvemos a encontrarnos, creedme que no se habrá visto hasta entonces una venganza igual ni en este mundo ni en los otros. ... (ver texto completo)