Las habichuelas mágicas. Hans Christian Andersen
Periquín vivía con su madre, que era viuda, en una cabaña del bosque. Como con el tiempo fue empeorando la situación familiar, la madre determinó mandar a Periquín a la ciudad, para que allí intentase vender la única
vaca que poseían. El niño se puso en
camino, llevando atado con una cuerda al animal, y se encontró con un hombre que llevaba un saquito de habichuelas.