El número de cladóceros que se pueden transportar suele ser inferior a nuestro afán de proveer la 'despensa', y si no tenemos recipientes amplios y una cámara de neumático viejo llena de aire que pueda 'oxigenar el ambiente', hasta que lleguemos a casa, tendremos la desagradable sorpresa de llegar con dafnias muertas.
Con una red enmangada de las que se usan para capturar los peces de acuario, se pueden 'sacar' varios cientos de animalillos, que se pasan a un recipiente de boca ancha previamente lleno con agua de la propia charca, o si ésta parece muy contaminada, con la mitad de líquido de una fuente.
Obtención, mantenimiento y manejo de las dafnias

Como para otras clases de alimento vivo, las 'pulgas de agua' han de recogerse en zonas acuáticas no corrientes y, sobre todo, en charcas permanentes, estanques, piscinas no cloradas, etc.
Además del género Daphnia, se encuentran en las aguas dulces representantes de Basnia y Leptodora, cuya biología puede diferir sensiblemente de la ya descrita. Hay especies marinas, así como de aguas salobres.
Dafnias y otros cladóceros

Varias especies del género Daphnia abundan en las aguas dulces de todos los biótopos, aunque, tal vez, sean más conocidas D. magna y D. pulex, cuyo ciclo en charcas y lagunetas continentales merece una atención particular de ecólogos y biólogos. Durante la estación templada, a partir de abril o mayo en nuestras latitudes, las hembras producen huevos partenogenéticos que, no necesitando el concurso fecundador de los machos, comienzan a evolucionar en otras hembras. Los ... (ver texto completo)
DAFNIAS

Incorrecta y comúnmente se conocen como 'pulgas de agua' a los crustáceos cladóceros dotados con un caparazón dorsal que envuelve casi todo su organismo, a excepción de la cabeza. Las antenas, segmentadas y birramificadas en principio, terminan en unos penachos pilosos. La movilidad, así como la disposición de estos apéndices, les permiten realizar funciones de auténticos órganos natatorios necesarios para la vida sumergida de estos minúsculos animalitos.
Zooplancton de agua dulce

La cantidad de pequeñísimos seres que pueblan las aguas de nuestro planeta incluye invertebrados, esencialmente crustáceos e insectos, pero también las formas juveniles y alevines de peces y anfibios que contribuyen a engrosar la microfauna fundamental, base de toda una cadena de consumidores secundarios, depredadores que se alimentan de seres vivos.
DAFNIAS
(Daphnia sp)

Orden: Cladóceros.
Clase: Crustáceos.
Subclase: Braquiópodos
Todo un mundo de posibilidades se abre ante nuestros ojos, permitiéndonos abordar la fascinante aventura del mundo subacuático, desde nuestra butaca favorita en un rincón de la sala de estar, pero siempre hemos de recordar que la veteranía es un grado en el escalafón y debemos comenzar con huéspedes fáciles antes de adentrarnos en los arcanos acuariófilos.
La maduración sexual de los reproductores puede exigir una suma de factores físicos, químicos y fisiológicos, como pueden ser variaciones de temperatura e iluminación, oscilaciones del pH o DH del agua, alimentación con presas vivas de fondo, de superficie, como larvas de mosquito y adultos de mosca del vinagre, etc.
Por estas causas, cuando deseemos criar con éxito alguna especie, la primera medida ha de consistir en adquirir toda la información que sobre esos peces encontremos en libros y revistas. No debe nunca desdeñarse la descripción pormenorizada de los lugares de origen, pues su climatología nos ayudará a comprender los mecanismos de integración biología-medio ambiente, válidos para la especie.
En sus hábitat originarios, los pececillos están sometidos a cambios estacionales, que influyen en la duración del día, en las temperaturas máximas y mínimas del medio, en la variación de pH y dureza del agua, etc. Algunos peces 'anuales' como ciertos Aphyosemion, se ven impelidos a reproducirse al notar un descenso del nivel del agua, acompañado por un aumento de temperatura, y sus huevos requieren reposo
en un sustrato húmedo, fuera del agua y a oscuras.
Influencia de los factores ambientales

Una de las metas del verdadero aficionado a la acuariofilia es la cría de las especies que mantiene cautivas. Pero a pesar de que sean peces de los llamados 'fáciles' procedentes de nacimientos ocurridos ya en acuario no llegamos a conseguir la reproducción, ni a 'cerrar' el ciclo biológico de la especie.
CRIA DE PECES Y CONDICIONES AMBIENTALES

Son numerosas las especies que se emparejan durante el apareamiento, e incluso establecen núcleos familiares que cuidan y protegen a sus vástagos, como ocurre en gran número de Cíclidos. Los padres más celosos se encuentran en la familia Anabántidos, pues no hay más que recordar a los 'luchadores de Siam' que expulsan a su hembra de las inmediaciones del nido de espuma para evitar que la propia madre
devore a los alevines. Otros 'Haplochromis' y 'Tilapia', ... (ver texto completo)
La reproducción de los peces

Si exceptuamos las especies vivíparas o más correctamente ovovivíparas, en las cuales los embriones se desarrollan en el interior del cuerpo materno hasta que son liberados al exterior, listos ya para nadar, en la gran mayoría de la Clase Zoológica, que incluye a los peces óseos, la fecundación de los óvulos es externa y ocurre casi simultáneamente al desove de los óvulos maduros por parte de las hembras.