de compañera del Redentor: "concibiendo a Cristo, engendrándolo, alimentándolo, presentándolo al Padre en el templo, padeciendo con su Hijo cuando moría en la cruz, Ella cooperó en un modo del todo especial a la obra del Salvador, con la obediencia, la fe, la esperanza y la ardiente caridad" (ib., 61; cf. ib., 56. 58);
-de esclava fiel, que se "consagró totalmente a sí misma (...) a la persona y a la obra de su Hijo, sirviendo al ministerio de la redención sometida a Él y con Él" (ib., 56);
de madre que, acogiendo con fe el anuncio del Ángel, concibió en su seno virginal, por la acción del Espíritu y sin intervención de varón, al Hijo de Dios, según la naturaleza humana; lo dio a luz, lo alimentó lo guardó y lo educó (Lumen gentium, 57. 61);
de "fruto el más espléndido de la redención" (Sacrosanctum Concilium, 103), habiendo sido Ella "redimida de un modo tan sublime en vista de los méritos de su Hijo" (Lumen gentium, 53), por eso los Padres de la Iglesia, la liturgia y el magisterio no han dudado en llamar a la Virgen "hija de su Hijo" (cf. Concilium Toletanum Xl, 48: Denzinger-Schönmetzer, Enchiridion Symbolorum definitionum et declarationum de rebus fidei et morum, Barcinone 1976, 536), en el orden de la gracia;
7. El Concilio, ilustrando la participación de María en la historia de la salvación, expone sobre todo las múltiples relaciones que se dan entre la Virgen y Cristo:
a) En razón de Cristo

6. Según la doctrina del Concilio la misma relación de María con Dios Padre se determina en razón de Cristo. Efectivamente Dios, "cuando se cumplió el plazo, envió a su Hijo, nacido de mujer... para que recibiéramos la condición de hijos" (Gál 4, 4-5) (ib., 52). Por eso María, que por condición era la esclava del Señor (cf. Lc 1, 38. 48), habiendo acogido "al Verbo de Dios en su alma y en su cuerpo" y dado "la Vida al mundo" se convirtió por gracia en "Madre de Dios" (cf. ... (ver texto completo)
La enseñanza mariológica del Vaticano II

5. La importancia del capítulo VIII de la Lumen gentium radica en el valor de su síntesis doctrinal y en el planteamiento del trato doctrinal sobre la Santísima Virgen encuadrado dentro del misterio de Cristo y de la Iglesia. De esta forma el Concilio:

-ha enlazado con la tradición patrística, que destaca la historia de la salvación como el tejido propio de todo tratado teológico;

-ha puesto en evidencia que la Madre del Señor no es una figura marginal ... (ver texto completo)
4. Debemos recordar igualmente la actividad desarrollada por algunos "movimientos", que, suscitando en formas variadas y desde diversos puntos de vista un amplio interés hacia la figura de la Santísima Virgen, han tenido un considerable influjo en la redacción de la Constitución Lumen gentium: el movimiento bíblico, que ha subrayado la importancia principal de la Sagrada Escritura para la presentación del papel de la Madre del Señor, verdaderamente conforme con la Palabra revelada; el movimiento ... (ver texto completo)
3. Por su valor doctrinal no puede olvidarse la Bula dogmática Ineffabilis Deus (8 de diciembre de 1854) de Pío Xl, la Constitución Apostólica Munificentissimus Deus (1 de noviembre de 1950) de Pío Xll y la Constitución dogmática Lumen gentium (21 de noviembre de 1964) cuyo capítulo VIII constituye la síntesis más amplia y autorizada de la doctrina católica sobre la Madre del Señor, hecha jamás por un Concilio Ecuménico. Se deben recordar también, por su significado teológico y pastoral, otros documentos como la Professio fidei (30 de junio de 1968) y las Exhortaciones apostólicas Signum magnum (13 de mayo de 1967) y Marialis cultus (2 de febrero de 1974) de Pablo VI, así como la Encíclica Redemptoris Mater (25 de marzo de 1987) de Juan Pablo II. ... (ver texto completo)
La atención de la Iglesia hacia María de Nazaret continúa durante todos los siglos por muchas declaraciones. Recordamos sólo las más recientes, sin que por ello infravaloremos la riqueza que la reflexión mariológica ha conocido en otras épocas históricas.
Los primeros símbolos de la fe y sucesivamente las fórmulas dogmáticas de los concilios de Constantinopla (a. 381), de Éfeso (a. 431) y de Calcedonia (a. 451) atestiguan la progresiva reflexión sobre el misterio de Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre, y paralelamente el progresivo descubrimiento del papel de María en el misterio de la Encarnación: un descubrimiento que llevó a la definición dogmática de la maternidad divina y virginal de María.
2. La historia del dogma y de la teología atestiguan la fe y la atención incesante de la Iglesia hacia la Virgen María y su misión en la historia de la salvación. Esta atención se hace ya clara en algunos escritos neotestamentarios y en no pocas páginas de los autores de la época subapostólica.
I. La Virgen María: un dato esencial de la fe y de la vida de la Iglesia
La riqueza de la doctrina mariológica
EN EL DIBUJO: se ha puesto en evidencia el aspecto, un poco ondulado de la superficie del sombrero, tanto de esta como de otras especies de Boletus anillados. DÓNDE Y CUANDO SE PUEDE ENCONTRAREstá estrechamente ligado al alerce bajo el cual crece desde el verano al otoño Es más raro que su similar B elegans
Prefiere particularmente los terrenos calcáreos.
Valor gastronomico

COMESTIBLEAtención: anillos y poros de color naranja.