Refiriéndose al pasaje bíblico de la Carta de San Pablo a los Romanos, el Santo Padre recordó que “no hemos recibido un espíritu de esclavos para caer en el miedo, sino que hemos recibido el Espíritu que nos hace hijos adoptivos”.
Decir “Abba” -explicó el Papa- es “algo mucho más íntimo, más conmovedor que simplemente llamar a Dios ‘Padre’… esta expresión evoca afecto, calor, algo que se proyecta en el contexto de la edad infantil: la imagen de un niño completamente envuelto en el abrazo de un padre que siente infinita ternura por él”. Por ello, señaló que “para rezar bien es necesario llegar a tener un corazón de niño”.
“No se trata solo de usar un símbolo -en este caso la figura del padre- para atar al misterio de Dios; se trata en cambio de tener, por así decir, todo el mundo de Jesús derramado en el propio corazón”, dijo.
El Santo Padre continuó con su serie de catequesis sobre la oración del Padre Nuestro que se centró en la palabra “Abba, Padre” y animó a llamar a Dios “papá”, y a tener un “corazón de niño”.
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De la Iglesia

Dios nos busca, aunque nosotros no lo busquemos
Asegura Papa Francisco

Por: Redacción | Fuente: ACI Prensa

Durante la Audiencia General de este 16 de enero en el Aula Pablo Vi, el Papa Francisco afirmó que “Dios te busca, aunque si tú no lo buscas. Dios te ama, aunque si tú te has olvidado de Él”.
Etimológicamente: Antonio = florido, inestimable”. Viene de la lengua griega.
“2005-01-17 20:29:42 ¿Qué me ha pasado? ¿O es que se nota que soy novata? Milagros.”
P: Conoces el castigo para la bigamia?
R: Tener dos suegras.

Cuál es la diferencia entre el amante y el esposo?
40 minutos.

Al finalizar, el Papa propuso inspirarse en el testimonio de San Francisco de Asís “con su capacidad de reconocerse como hermano de todas las criaturas terrenas y celestiales”, porque “son hermosos los pies de aquellos que llevan el anuncio gozoso del amor de Dios por la vida de cada uno y de todos los habitantes de la tierra”.
Asimismo, Francisco recordó que Benedicto XVI insistió mucho en la importancia de “urgir una nueva reflexión sobre los deberes que los derechos presuponen, y sin los cuales éstos se convierten en algo arbitrario” porque hoy se da “una profunda contradicción”. “Mientras, por un lado, se reivindican presuntos derechos, de carácter arbitrario y superfluo, con la pretensión de que las estructuras públicas los reconozcan y promuevan, por otro, hay derechos elementales y fundamentales que se ignoran y violan en gran parte de la humanidad”, entre los que el Papa Emérito denunció “la carencia de comida, agua potable, instrucción básica o cuidados sanitarios elementales”. ... (ver texto completo)
En ese sentido, el Papa pidió a la Pontificia Academia para la Vida que “sea un lugar lleno de valentía de esta interacción y este diálogo al servicio del bien de todos. No tengan miedo de elaborar argumentos y lenguajes que puedan ser utilizados en un diálogo intercultural e interreligioso, así como interdisciplinar. Participen en la reflexión sobre los derechos humanos, que son un punto central en la búsqueda de criterios universalmente compartidos”, animó.
“Debemos, ante todo, hacer nuestro el lenguaje y la historia de los hombres y mujeres de nuestro tiempo, incorporando el anuncio del Evangelio en la experiencia concreta, como el Concilio Vaticano II ya nos indicó con determinación. Para captar el sentido de la vida humana, la experiencia a la que se hace referencia es aquella que puede reconocerse en la dinámica de la generación. De esta manera, se evitará reducir la vida a un concepto puramente biológico o a una idea universal abstraída de las ... (ver texto completo)
El Pontífice pidió continuar en esta línea, pero “prestando atención a otros desafíos que la coyuntura contemporánea presenta para la maduración de la fe, para una comprensión más profunda de la misma y para una comunicación más adecuada a los hombres de hoy”.
“La comunidad científica de la Pontificia Academia para la Vida ha demostrado, en sus veinticinco años de historia, cómo precisamente desde esta perspectiva puede ofrecer su alta y calificada contribución. Prueba de ello es el compromiso con la promoción y protección de la vida humana en todo su desarrollo, la denuncia del aborto y de la supresión de los enfermos como males gravísimos que contradicen el Espíritu de vida y nos hunden en la anti-cultura de la muerte”, aseguró el Papa.