Las plazas de arrabal fueron absorbidas por el crecimiento del caserío urbano, quedando en una posición más céntrica e incrementando la altura de sus edificios (no eran nada usuales alturas de más de dos pisos), proyectando los pisos superiores sobre soportales, etc. En determinados casos, sobre todo a partir de los nuevos ideales estéticos del Renacimiento, se procuró la homogeneización del trazado siguiendo la planificación urbanística de un arquitecto o maestro de obras municipal o real, como ... (ver texto completo)