Pablo, comencemos con un lugar que a mi particularmente siempre me ha gustado LA CASILLA, recuerdo un gran paraje lleno de
árboles, a cuyos pies discurria un pequeño arroyo de
agua cristalina, esta olmera era
albergue de bastantes animales, conejos, liebres, etc y aves, como cuervos, mochuelos, hurracas, etc.
Lamentablemente, esos grandiosos olmos, bien por enfermedad, bien por la acción del hombre se han secado y ya no queda nada, una lástima. El
verano pasado estuve por allí e hice algunas
fotos,
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