Las funciones urbanas que cumplían las
plazas mayores, además de la original de
mercado, se ampliaron a la de espacio político (con la ubicación de
edificios municipales) y espacio de festejos y solemnidades, como corridas de
toros (que terminaron asociándose a espacios circulares hechos ex profeso en vez de los originales rectangulares), autos de fe de la Inquisición (la parte solemne, no la quema de los condenados, que se hacía en el brasero, en lugares más discretos), ejecuciones públicas de ámbito
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