Eminencia, excelencias, reverendos rectores de seminarios, reverendos presidentes y decanos de las Facultades eclesiásticas, tenemos la esperanza de que estas breves orientaciones sean debidamente acogidas por los profesores y estudiantes, para que se puedan alcanzar los frutos deseados.
36. El estudio de la mariología tiende, como a su última meta, a la adquisición de una sólida espiritualidad mariana, aspecto esencial de la espiritualidad cristiana. En su camino hacia la plena madurez de Cristo (cf. Ef 4, 13), el discípulo del Señor, consciente de la misión que Dios encomendó a la Virgen María en la historia de la salvación y en la vida de la Iglesia, la toma como "Madre y Maestra de vida espiritual" (cf. Marialis cultus, 21, Collecto missarum de B. Maria Virgine, form. 32): con ... (ver texto completo)
-en el campo pastoral, para que la Madre del Señor sea sentida fuertemente como una presencia de gracia por el pueblo cristiano.
en el campo espiritual, porque esa formación ayuda al cristiano a acoger e introducir a la Madre de Jesús "en todo el espacio de la propia vida interior" (Redemptoris Mater, 45);
-en el campo intelectual, porque la verdad sobre Dios y sobre el hombre, sobre Cristo y sobre la Iglesia, se profundiza y se sublima por el conocimiento de la "verdad sobre María";
35. Efectivamente, de una adecuada formación mariológica, en la que se unen armónicamente el empuje de la fe y el empeño del estudio, se seguirán numerosas ventajas:
c) desarrollar la capacidad de comunicar ese amor con la palabra, los escritos, la vida, al pueblo cristiano, cuya piedad mariana debe ser promovida y cultivada.
b) alimentar un amor auténtico hacia la Madre del Salvador y Madre de los hombres, que se exprese en formas genuinas de veneración y se traduzca en "imitación de sus virtudes" (Lumen gentium, 67) y sobre todo, un decidido empeño en vivir según los mandamientos de Dios y de hacer su voluntad (cf. Mt 7, 21; Jn 15, 14);
a) adquirir un conocimiento completo y exacto de la doctrina de la Iglesia sobre la Virgen María, que les permita discernir la devoción verdadera de la falsa, y la doctrina auténtica de sus deformaciones por exceso o por defecto; y sobre todo que les abra el camino para completar y comprender la suma belleza de la gloriosa Madre de Cristo;
Conclusión

34. Con esta Carta la Congregación para la Educación Católica quiere insistir en la necesidad de dar a los estudiantes de todos los centros de estudio eclesiásticos y a los seminaristas una formación mariológica integral que abarque el estudio, el culto y la vida. Ellos deberán:
ibujo
EN EL DIBUJO: Se han presentado dos ejemplares: uno cerrado y otro abierto. Se nota la formación del anillo que cae del borde del sombrero. DÓNDE Y CUÍNDO SE PUEDE ENCONTRAREs una especie que debe considerarse bastante rara y que es fiel a sus lugares de crecimiento A veces, se presenta en largas filas, cuando la estación ya se encuentra considerablemente avanzada, hacia septiembre-octubre Su hábitat preferido son las proximidades de los arbustos, en los bosques de coníferas, incluso entre ... (ver texto completo)
Valor gastronomico

COMESTIBLEAtención: pie con funda color amarillo-rojo-ladrillo.
GUÍA PARA SU DETERMINACIÓNEs una especie con aspecto muy particular. Aparece casi enfundada, en toda su superficie, por un velo continuo que envuelve al pie en toda su longitud y, abierto a manera de cono invertido, continúa hasta recubrir, incluso, la superficie del sombrero. Esto es así en los individuos jóvenes. Cuando se desarrolla el velo se lacera en el borde del sombrero y cae sobre el pie formando el anillo. La superficie de la seta está, además, recubierta por una pequeñísima granulosidad. ... (ver texto completo)
Nombres vulgares: En castellano, Feolepiota dorada.
Pholiota (Phaeolepiota) aurea
DÓNDE Y CUÍNDO SE PUEDE ENCONTRAREs una especie que debe considerarse bastante rara y que es fiel a sus lugares de crecimiento. A veces, se presenta en largas filas, cuando la estación ya se encuentra considerablemente avanzada, hacia septiembre-octubre. Su hábitat preferido son las proximidades de los arbustos, en los bosques de coníferas, incluso entre plantas de hortiga, en las zonas abiertas de los bosques. Puede confundirse con Ph. caperata, mucho más corriente. ... (ver texto completo)