Giovanni Paulo II dejó un
mensaje para los jóvenes: "No tengáis miedo, abrid las
puertas a la verdad". En estos días de duelo, pido que no sigamos con estas polémicas contiendas que se desvían del
camino de cualquier tipo de verdad. Reunifiquémonos en el auténtico sentido religioso. Que el aceite no quede encima del
agua.